5 motivos que te convencerán para ir a Malta a aprender inglés



Malta es uno de los lugares más cercanos en España para irse a aprender inglés. Se trata de una isla en medio del Mediterráneo, muy cosmopolita, donde los idiomas oficiales son su propio idioma (el maltés, un amasijo resultado de varias lenguas, desde el italiano siciliano al árabe) y por supuesto el inglés. Aunque recibe una gran cantidad de turistas cada año y es un destino que generalmente recibe muchos españoles, es un país que tiene su encanto para visitar y también para irse a aprender inglés.

Razones para aprender inglés en Malta

Quizás tengas dudas sobre si Malta es o no el mejor destino para aprender inglés. Opiniones hay para todos los gustos, desde los que se van por una larga temporada aprovechando los bajos precios, a quienes simplemente aprovechan algunas semanas cuando pueden para ir a practicar su inglés y disfrutar del ambiente. En cualquier caso, si piensas ir a Malta debes saber que éstas son sus ventajas.

1. Los precios son baratos. Frente a los otros destinos de Europa, para quien esté pensando sobre todo en precio, debes saber que Malta está entre los destinos más baratos para aprender inglés. Además tienen el euro, con lo que no hay que molestarse en cambiar de moneda. A pesar de que es un destino turístico, la cercanía también ayuda para que los precios de los vuelos en avión no sean demasiado elevados.

2. El clima es ideal. Para los que no acabe de atraerles la idea de irse al Reino Unido, donde las lluvias son tan frecuentes, y necesitan el calor y el buen tiempo para divertirse y aprender, Malta es el destino ideal para visitar sin pasar frío. Los inviernos son templados; si estás pensando en bañarte, la época más adecuada para viajar a Malta es desde abril hasta octubre o noviembre.

3. El paisajes es bello. Playas, sol y mar en un ambiente generalmente muy seco, algo exótico a su modo, pero realmente bello. Toda la isla mide 14 kilómetros de ancho y 27 de largo, con lo que no es un lugar para las prisas, ni para hacer “turismo compulsivo”, sino para venir, descansar, relajarse, tomar algo y disfrutar de los paisajes y las vistas.



4. Hay un ambiente internacional. Aunque la población maltesa es relativamente pequeña (418.366 habitantes en 2012, según el Banco Mundial), hay una inmensa cantidad de turistas durante todo el año de un montón de países. Aunque se encuentra mucha gente de habla hispana (recuerda nuestro artículo “Cómo aprender inglés fuera y no encontrar demasiados españoles”), también hay de otros muchos sitios, con lo que nos vamos a encontrar en un ambiente internacional.

5. Y se habla inglés. Cuando en un lugar pequeño vienen personas de muy diversos países, el inglés se convierte en la lengua internacional. Aparte de que los autóctonos lo hablan, es un gran sitio para escuchar diversidad de acentos y turistas de distintas nacionalidades que vienen a la isla pensando en disfrutar.


Una cosa está clara. En Malta el nivel de vida es más bajo que en Irlanda y Reino Unido por lo cual estudiar inglés allí con todo lo que eso conlleva (pagar una academia, alojamiento, manutención y gastos varios) es más barato que hacerlo en los otros dos países. Por ejemplo, un curso de inglés estándar de 4 semanas (80 horas) en mayo en el CES de Dublín (la primera escuela que me ha salido al buscar en Google) tiene un precio de 940 euros, mientras un curso de similares características en la Delfin English School de Londres ronda los 706 euros, y uno del palo en la Elanguest de Paceville está a 560. La diferencia de dinero es más que significativa aunque, por supuesto, esto es una muestra elegida prácticamente al azar (que aún con esas demuestra mi teoría).

Otro punto muy a favor de Malta es el clima. Es raro que no haga sol en el país más al sur de la Unión Europea aunque no esperes que eso te permita ir a la playa todos los días. Eso si, podrás pasear junto al mar a diario e, incluso en invierno, ponerte en manga corta. Pero que haga bueno no es solo un gustazo para los sentidos, además anima mucho a salir y a la interacción entre personas. La luz y el buen humor generalmente se dan la mano y, por lo tanto, hacer amigos con los que practicar inglés será más fácil que en otros lugares.

Los malteses y maltesas están muy acostumbrados al turismo y suelen ser bastante abiertos con los extranjeros.